Matt Le God Le Tissier

Sin duda, esta debería de haber sido la primera entrada de este blog. Este jugador ha sido el que me ha inspirado a la hora de ponerme a escribir. No fue la primera porque, actualidad manda, la gesta del Mainz requirió de mi atención.


Los primeros recuerdos que tengo sobre este deporte tan apasionante son los cromos de fútbol que tiene o ha tenido cualquier chaval y la nebulosa imagen del mítico gol de Maradona en el Estadio Azteca ante 115.000 espectadores.

Tengo más nítido en mi memoria la SuperCoppa  de Italia de 1990 entre el gran Napoles de Maradona ( de nuevo el genio) y la Juventus. El partido acabó con un 5-1 para los del sur y yo quede maravillado con aquellos jugadores a los que no conocía. Entre otros estaban los brasileños Alemao y Careca.

Después de aquel partido, me dediqué más a intentar ver partidos extranjeros que nacionales. Eso sí, sin dejar de disfrutar con el gran Dream Team de Cruyff. Lo malo era que los medios para conseguir información no eran los de hoy. Entonces, un buen día descubrí a un jugador espigado, grandote, con apariencia de torpe... hasta que le veías jugar.


Ese jugador era Matt Le Tissier. Tal vez me llamó la atención el nombre. Nada habitual en un inglés un apellido tan francés. Esto es debido a que nació en la isla de Guernsey, en pleno Canal de la Mancha.

Decidió jugar en Inglaterra y para Inglaterra (también pudo hacerlo con Francia). Jugó durante 16 temporadas (desde 1986 hasta 2002) en el equipo de su vida, el Southampton. En este modesto equipo jugó más de 500 partidos y marcó más de 200 goles. A lo largo de los años recibió numerosas y jugosas ofertas, de los grandes de la Premier e incluso desde Italia y España, para cambiar de aires. Pero él permaneció fiel a su club. Al club de sus amores. No sucumbió a la tentación de abandonar un equipo que luchaba continuamente por evitar el descenso.

Era un jugador diferente. En un fútbol en el que primaba el juego directo y en largo, él la bajaba y buscaba hacer cosas distintas. Entonces en Inglaterra apenas había jugadores como él. Esto cambió con la llegada de extranjeros de calidad, que han convertido a la Premier en la mejor liga del mundo. Tenía clase de sobra para poner el balón exactamente en las escuadras de The Dell y St. Mary o simplemente lejos del alcance del portero rival.

Su manera de conducir la pelota era única. Sus regates sutiles y preciosos. Aunque no tenía un físico privilegiado (le gustaban demasiado el chocolate y la cerveza), era muy dificil de parar. Pero ¿quién necesitaba a un gran atleta con su técnica? Un dato: En toda su carrera tiró 50 penalties de los que solamente falló 1. Fué en 1993 ante el histórico Nottingham Forest.

En la selección sólo jugó 8 partidos. Los distintos seleccionadores no le dieron oportunidades. Tal vez éste pueda ser su único borrón. Jugar tan pocos partidos con los pross no le han permitido colocarse entre los más grandes de todos los tiempos. Algunos le critican y le han tachado de indolente y perezoso, pero yo creo que era un genio, y que como tal, era un incomprendido.

1 comentario:

  1. Vaya jugadorazo, aunque nunca fue reconocido suficiente, por jugar poco con la seleccion y serle fiel a un equipo modesto como el Southampton. Yo habia oido hablar de él, pero lo conocí más a fondo en un informe en Donbalon.com publicado en febrero, que me sorprendio gratamente.
    http://www.donbalon.com/web/noticia/i-1199/matt-le-tissier-el-santo-fiel-y-artista

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